Nápoles, me es familiar, bello y sucio, peligroso, como los lugares en que solía vivir, al llegar y dejar las cosas en un hotel de esos en que nunca me alojo, en una calle vecina a una feria callejera, de esas que abundan en Napoli, se me acerca un motorino joven y me ofrece un celular moderno muy barato, le digo que no y saca una cámara digital, le vuelvo a decir que no y saca una cámara de video, lo pienso y le digo no otra vez, me sigue por un rato haciéndose el simpático, en Nápoles abundan los robos, cartereos de los mas ordinarios de esos en que se cubre con una chaqueta una mano diestra que abre el cierre de una mochila de algún pajarón, yo lo vi , y de los mas osados lanzazos en motoneta, en todos lados te advierten de los robos y te aconsejan jamás nombrar a la camorra, la mafia de Nápoles que está en todas partes, son vengativos, controlan el comercio y tienen vínculos políticos, la cosa nostra, Nápoles fue colonia espagnola por mucho tiempo, es diferente a otras ciudades de Italia, dicen que no parece una ciudad europea, hay mucha pobreza, me recuerda a Valparaíso, puerto principal, es más barato que Roma, compro cigarros y voy al muelle a tomar un catamarán a Capri, ahí cambia la cosa, gente bonita y adinerada mezclada con uno que otro picante como yo, Capri es una isla rocosa de una belleza impresionante, aguas color esmeralda y hermosos parajes, doy paseos por la isla, subo al funicular, me impresionan las tiendas lujosas, las hermosas construcciones, las bellas mujeres y entremedio una casa de Neruda, en la punta de una roca, este Neruda se las trae, lo que es la palabra, bajo, voy cerca del mar, a la playa, a ver si encuentro un caballito de mar y nada, puras medusas, se me acabó el día se hizo de noche y vuelvo a Nápoles, una vez ahí salgo a comprar pizza mientras me esperan en el hotel, dicen que las pizzas de Nápoles son las mas ricas del mundo entero, yo aprovecho para conocer la ciudad de noche, veo una pelea entre unos rumanos, hay locos turbios en las esquinas, yo me digo estoy acostumbrado a esto, en Chile los flaites si que son flaites, pero no, acá no son flaites son brígidos, compro la pizza y vuelvo al hotel, efectivamente son muy buenas la pizzas, deliciosas, exquisitas, salgo al balcón a fumar un cigarrillo y lo que faltaba, a falta de gatos la calle esta llena de ratones, ratas en realidad, veo a varias, se esconden y salen de a una mientras las otras observan, en vez de darme asco me da risa la reacción de Camila que para variar se enoja, cuando la llamo y le muestro, son inteligentes esos bichos, al otro día temprano, como si estuviera atrasado para ir a la pega salgo del hotel rumbo a Pompei, Pompeya para nosotros, se toma un tren, no van muchos turistas a esa hora, se ven rumanos , que son gitanos en su mayoría, italianos con cara de mafiosos, voy en silencio mirando por la ventana, de fondo se escucha una música melancólica que sale de un acordeón tocado por un pequeno niño, cuando pasa junto a mí se detiene me mira un buen rato sin parar de tocar se ríe y continua su camino por el tren, el tren se detiene en una estación, Santa María del Pozzo, hay un grafitti de la virgen, y el letrero de la estación está rayado, borraron pozzo y pusieron di Timore, Santa María del Temor, el tren sigue rumbo y llego a Pompeya, impresionante, tres mil edificios públicos, tres teatros y un estadio, ese donde Pink Floyd filmó las ruinas de pompeya, un gimnasio inmenso con piscina, muchas casas, negocios, templos, mercados, una lupera, que era un prostíbulo, algunas casas aún conservan muebles y frescos en las paredes, algunas aun tienen a sus habitantes petrificados por la lava del Vesubio, no arracaron los muy giles, quizas qué pensaron, que era Zeus, Marte, o algún otro dios, quien sabe, en una de las paredes vi un dios pintado al mas estilo santito onda san Expedito o como se llame, me acordé de mis amigas y pedí por ustedes en silencio, ojalá les traiga suerte, el nombre de este dios es Priapus, ahora parece que debo encontrar alguna divinidad que me ayude a mi, bueno asi fue mi fin de semana, ahi les envío unas fotos de Capri, la Santa Maria di Timore, y del santito, suerte, saludos y abrazos, ah de yapa les mando unas fotos de un habitante de Pompei y de un fresco muy lindo que ahí hay, chau.
¿Oyó alguna vez hablar de gente que habla sola? sii, el típico loquito o loquita que va por la calle, hablando con el viento y enrollándose un mechón de pelo. Ahora a su alcance, aquí en la red. Entre ya! y entérese de todas esas cosas que no le interesan a nadie...
29.4.08
20.4.08
sorprendente.mente
...tantas similitudes ocultas tras las veneradas palabras que nunca se pronuncian, más bien, se intuyen...
...tantos fragmentos que durante 30 años consecutivos saltan en todas direcciones; algunas veces, como afilados vidrios que desgarran la carne, algotras, como cristales de dulce que caen levitando como plumas, directamente en la lengua del alma...
...una bifurcación enorme entre cuerpo y mente ¿o debiese decir, corazón?
[los.sentimientos.nacen.en.la.mente?]
17.4.08
mis sesos son una ensalada.
la confusion me estrangula.
quiero silencio y mi mente se niega a callar por más que la amordazo.
mi ojo revienta en venas de rojo pasado.
le pido a la divinidad que me ilumine,
que libere mis tobillos oprimidos:
quiero correr y siempre retrocedo.
busco paz y solo hallo ironía.
sucede que me avergüenzo de mi misma.
necesito aprender a respirar.
12.4.08
pequeña paradoja
cuando me dijiste "creí que ibas a salir corriendo"
yo te respondí "no soy de los que salen corriendo,
más bien soy de aquellos que dan un paso al lado
para dejarle el camino libre a los que corren"
...
...
...
lo único malo es que mi respuesta se quedó dentro de mi boca, y tú no pudiste oírla...
11.4.08
9.4.08
otra época de quiebres, otra época de cambios que me remecen con rotundidad...
en menos de un mes se acabaron muchas cosas muy importantes para mi.
proyectos que finalizan, afectos que se dispersan, heridas cuyas costras terminan de desprenderse...
cuando hay demasiada claridad, los ojos arden... al principio quedas algo ciego, pero de a poco vas percibiendo con mayor nitidez los contornos de todo lo que te rodea.
Y ahora puedo mirar, con el asombro que dibuja un círculo enorme en la luna de mis pupilas.
ya no hay rabias, no hay penas... sólo lo primordial...
una soledad que me abraza y me acaricia con ternura y alegría.
4.4.08
chata
2.4.08
missing
con el pecho apretado, como si fuese el quicio de una puerta hinchado por la humedad... más que extrañando, estoy con la preocupación una vez más... dónde y cómo estarás, como quisiera tener la certeza de que hay sonrisas en tu boca... como quisiera dejar de presentir las lagrimas rabiosas que resbalan por dentro de tu pecho...
21.3.08
Sobre Plancha Adictos Anónimos
Hace mucho que no escribo aqui. ¿Cómo es esto? ...Pues me refiero a que aunque he subido diversos textos, todos involucran cierta distancia y cierta (risible) pretensión literaria o poética. Por tanto, hace tiempo que no escribo aquí, como cualquier hijo de vecino podría hacerlo, dando a conocer puntos de vista, situaciones personales, sentimientos, o whatever...
En un principio, me costaba mucho menos expresar sentimientos e ideas en este "blog", porque pese a estar vertiéndolos en un espacio público como es internet, sin duda que "antaño" todo era mucho más "anónimo"... no sé cuanta gente lee hoy por hoy estas "Plancha Adicciones" pero de todos modos reconozco que me cohibe (bastante) saber que hay personas ni tan cercanas, ni tan lejanas (por ejemplo, compañeros o compañeras de trabajo) que se dan la lata de "enterarse de todas aquellas cosas que no le interesan a nadie" como reza el "subject" que da inicio a este espacio virtual...
es complicado el asunto, porque siempre estás escribiendo un poco prejuiciado por la intención de no dar a conocer ciertas cosas (mejor no hablar de ciertas cosas, como la canción de Sumo); por intentar a la vez dominar el sutil arte de la diplomacia y de saber ser sugerente, insinuar sin mostrar, como si las palabras fueran un vestido tras el cual uno se da a conocer y se esconde a un mismo tiempo...
a veces me dan unas ganas locas de decir "al cuerno con todo esto" y hacer público absolutamente todo lo que pasa por mi cabeza, o por mi alma, llámelo ud. como guste, sin embargo, siempre está el "sentido común" que desde la vereda de enfrente me hace gestos de "no es aconsejable que lo hagas". No tanto por los probables "daños a terceros" sino, principalmente por Autodefensa, por aprender a cuidarse uno mismo, a no exponerse tanto... ¿¿¿¿????? me resulta un contrasentido, (sí, soy humana, me contradigo todo el maldito tiempo) porque ultimamente podría hablar de cierta "desclasificación de archivos" en relación al pasado mas o menos reciente, pero en fin, todo esto es parte de un proceso de crecimiento y de aceptacion del "yo y sus circunstancias" (desafío vital máximo un poquito agotador) (mas agotador que la cresta in fact).
No quiero ahondar más en ningun tema, simplemente una pequeña disgresión sobre el título de este blog.
En "Plan Z", el recordado programa de canal 2, de mi época "lola o universitaria" (zzzz) en un capítulo-parodia de "Informe especial", mostraban un "reportaje" sobre los Adictos a la Plancha, gente que cuando nadie los ve, pasan su lengua por una plancha, como un auténtico vicio secreto digno del teatro de Jorge Díaz... aaaah, ok...¿y cuál sería la relación? Sencilla, pues para mí, escribir aqui podría catalogarse de vicio, y supongo que para los que leen, puede llegar a ser también una afición vouyerista prácticamente igual de absurda y digna de ocultar que pasar la lengua por la plancha.
19.3.08
de boca cerrada no salen moscas
qué dificil es esto de querer decir tantas cosas y tener que guardarlas en el alma, por esto a veces mis ojos se desbordan intentando envolverte en un abrazo, la situación me supera, trato de obrar bien pero el miedo, el puto miedo de toda la vida viene y me amordaza sin piedad alguna.
aun cuando no te veo, te estoy viendo, aun cuando estás lejos, estas demasiado cerca de mi, y si la vida se trata todo el tiempo de esto, prefiero cerrar los ojos por un rato...
cuando pensaba que todo habia terminado, que habia salido victoriosa, en realidad solo estaba disfrutando de una tregua. la batalla por la sobrevivencia comienza una vez más, y yo estoy temblando de susto, pero apreto los puños, trago saliva y comienzo a dar palos de ciego.
14.3.08
Pasajera nn (parte 4 y final)
Vuelvo a mirar hacia afuera y veo más playas, el mar con múltiples lenguas blancas le hace una infatigable sesión de sexo oral a la arena. Es bello, quisiera bajar de este bus y quedarme en la orilla, cumpliendo un ritual voyerista durante mil años. Pero no. Como ya dije, mi escritorio me espera: mi amado empleo, mi uniforme mágico con su don de hacer invisible a quien lo lleva puesto. Repentinamente siento hambre y algo similar al hastío. Los límites del mar y del cielo se confunden en una enorme mancha blanquecina, grisácea.
El viaje prosigue y se torna largo y tedioso, empiezo a detestar a la anciana que, harta de dormir como un ángel, ha sacado una bolsa plástica llena de "Sustancias" y ha comenzado a devorarlas con afán, tal como deben alimentarse los ángeles caídos en desgracia.
Miro hacia afuera por centésima vez, y el atardecer y el sonido de la palabra "Sustancia" me trae reminiscencias de otras tardes, de otras situaciones, de otras cosas. No deja de ser gracioso que a esos caramelos los llamen s.u.s.t.a.n.c.i.a.s; podría escribir un tratado al respecto, pero en este minuto no me da la gana. De lo que sí me da la gana es de ponerme a leer, de modo que guardo el lápiz, la libreta, y me marcho a un nuevo mundo, mucho más hermoso.
29.2.08
Pasajera nn (parte 3)
El viento parece canturrear mientras acaricia los costados del bus, y yo desearía algo así, pero... ¿de qué sirve desear cosas vanas?
Ya no me llega el sol; un cerro más grande que los demás sorpresivamente envuelve el camino en sombras. Pasa un auto en sentido contrario, es muy de día y lleva las luces encendidas. El siguiente y el subsiguiente auto tambien llevan las luces encendidas. Imagino por tanto, que este bus también las lleva, y me invade una sensación de absurdo desamparo.
Todos los cerros iguales, todos los autos iguales, todos los buses iguales, todos los pasajeros iguales. Todos los letreros camineros iguales: nada sucede en ninguna parte. Salvo los molinos de viento que quedaron atrás hace muchos kilómetros, girando sin pausa, día y noche, noche y día, sin que nadie los vea y se sienta tan conmovido como yo me sentí. Parte del juego del absurdo.
Nos detenemos. Es un peaje. Volteo para mirar a los demás pasajeros. Los señores a mi izquierda roncan. Esta vez ni siquiera despertaron con los gemidos de la segunda escena erótica de la película. Bien por ellos, porque la escena en cuestión sólo duró unos cuantos segundos. A mi derecha una anciana que duerme como un ángel: con la boca abierta. No sé quién me ha dicho que los ángeles duermen de ese modo, pero tengo la certeza de que así debe ser.
La gente que viene más atrás duerme, o parece atontada; una chica habla por teléfono y eso me recuerda que debería apagar mi celular o sencillamente lanzarlo por la ventanilla para que quede abandonado como una carroña en la carretera. No lo haré. No suelo hacer lo que debería.
(...continuará)
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