deseo y decepción
Los hombres de antes usaban bigotitos bien recortados.
las mujeres de antes no tenían sexo en los balcones.
así fue como no nos conocimos, mr. poeta;
yo estaba con un lolito con nombre de ídem.
ésa fue la única poesía que aportó a mi vida,
aparte de unos mágicos polvos, antes de desaparecer...
tragado por mi desazón y mi desesperanza.
Y ahí estabas tú, a las 4 y media de la madrugada.
Discretamente convidándonos un par de cigarrillos.
Luego, un día, leí algún poema tuyo,
lleno de mariposas negras,
que me abofetearon el rostro;
y me dí cuenta de que estaba desgarrándome,
puro hueveando.
pd: él se vanagloriaba de su nombre tan poético, pero por teléfono, el galán de quinta de recreo ni siquiera me preguntó como yo estaba.
2 comentarios:
A veces pienso que algo existe en la naturaleza masculina, que le hace intrínsecamente CRUEL. Y que en este mundo sólo existen dos tipo de hombres: los que vienen juegan al sexo contigo, lo pasas muy bien, e incluso te llevas fenomenal con ellos, pero inevitablemente, en algún rapto de paranoia, se arrancan de ti sin uno saber que fue lo que hizo/dijo... o los eternamente dolientes y arrastrados, que golpeados por alguna cara bonita, de chica rubia caprichosa, vienen donde una, las bellezas criollas (que adhoc al mes...) creyendo encontrar a la mujer de su vida...
QUE ACASO NO EXISTIRÁ NINGUNO QUE QUIERA SIMPLEMENTE COMPARTIR SANAMENTE, COMO CUANDO TENIA 8 AÑOS... onda juguemos a la ronda de San Miguel...
no me interesa compartir sanamente!!! jajaja
salu2 a ariadna, que no see quien es...
Publicar un comentario