5.12.11

Kids

Es tan educativo hablar con estos niños, disfrazados de hombres adultos, que simplemente desean un juguete, la clásica muñeca inflable, mirarlos, oírlos, darte cuenta de su absoluta imbecilidad, es tan educativo que no pierdes el tiempo en odiarles, simplemente te basta con despreciarlos, o mejor aun, solo ignorarles, dedicar tu tiempo a otras cosas, cosas tan pueriles como la escritura...