4.2.10

infernet

conectada a feisglup y a twinner, a maizpeiz, al glob, al fotoplop, al flikper, cada segundo, minuto, hora y día se transforma virtualmente en una tragedia donde la soledad es mi avatar.

28.1.10

el rey

Una noche calurosa. sentada en el baño, oía perros lejanos ladrando. Sentía que su corazón se detenía, pero no. Bolaño está muerto, murmuraba. No sólo no fui capaz de enfrentar a Marechal, sino que además el rey ha muerto. Pensaba en Shakespeare y en Parra, qué pensarían ellos de esto...

12.1.10

cenicienta

Cuando era joven y la vida parecía una larga y extensa faja de basura... mi cabeza estaba envuelta en llamas. Desde que me la corté (la cabeza) todo marcha mejor... excepto por las llamas que aun queman mi maldito corazón.

6.1.10

mitos urbanos

... lo cierto es que el alcohol como una marejada barría de las orillas de su cerebro todo atisbo de pudor o autocensura. dionisio reía y reía con salvajes carcajadas, ella cerraba los ojos y todo se reducía a rodar desnuda por el áspero césped, y a gritar eufórica... mas luego, al abrir los ojos, todo a su alrededor era silencio, silencio absoluto, vacío, un triste deambular por una calle desierta, gris, con muros rayados con ecuaciones de resultados desconocidos, con prohibiciones absurdas, con sucias imágenes de dioses extintos...
por eso gastaba todo su dinero en licor.

19.12.09

the end

se acabó. diez años vegetando, autómata de plumavit, me deshago en perlas blancas que corren como espuma marina. mi boca muda dice adiós, me largo, la vida real me espera. esta década-embrión que se auto destruye rompe al fin la cáscara, el sopor de los gritos amortiguados queda atrás y poco a poco me voy convenciendo de que se acabó, y por primera vez en mi vida, sonrío, cada célula de mi cuerpo se carcajea con una risa cristalina que se transforma en canto triunfal. Adiós Museo Interactivo Mirador.

Vuelo

una vez que me lancé al vacío, me di cuenta de que tenía alas
...

12.12.09

noche

6.12.09

El día de la marmota

Cada vez que iba a ese obscuro bar, le pasaba algo fuera de lo común, terminaba con moretones reales o imaginarios, veía peliculas sin sonido, perdía el conocimiento o lo encontraba, se caía y se ponía de pie sin que nadie se diera cuenta, le arrojaba agua en la cara a alguna borracha escandalosa, hablaba de Victor Jara y de Khalil Gibrán confundiéndolo con Rabindranath Tagore, enviaba mensajes telefónicos que en su sano juicio jamás enviaría. El bar se llamaba El Callejón. Y no tenía salida.